Adicionalmente, cada estudiante deberá seleccionar una figura icónica (personaje, símbolo cultural, objeto reconocido o imagen representativa) y adaptarla al lenguaje visual del STENCIL. Esta imagen deberá prepararse cuidadosamente teniendo en cuenta las características propias de esta técnica, especialmente la conservación de puentes o áreas de sujeción, indispensables para permitir el paso controlado de la tinta sin que se desprendan las partes internas de la figura.
La imagen seleccionada deberá imprimirse sobre papel bond en formato tamaño carta, oficio o similar, procurando que la composición quede correctamente centrada y con márgenes suficientes alrededor de la imagen. Es importante evitar que la figura quede demasiado cerca de los bordes del papel, ya que esto puede dificultar el proceso de corte y posteriormente afectar la correcta aplicación de la tinta durante la impresión.
En la imagen de referencia se sugieren algunas zonas mínimas de separación y seguridad. Como pueden observar, la figura debe conservar un espacio prudente respecto a los bordes del formato, lo cual facilita tanto la manipulación del stencil como la estabilidad del soporte durante el proceso de estampación. Asimismo, se recomienda revisar cuidadosamente que las áreas abiertas y cerradas estén bien definidas, garantizando que la imagen mantenga su legibilidad y fuerza visual una vez aplicada la tinta.
Este ejercicio busca que el estudiante comprenda los principios estructurales del stencil, desarrollando una imagen clara, equilibrada y técnicamente viable para su posterior reproducción.
La técnica del stencil aplicada a la serigrafía consiste en la creación de una plantilla o máscara de corte que permite el paso controlado de la tinta únicamente por las áreas abiertas de la imagen. En este proceso, la imagen se simplifica a zonas positivas y negativas, es decir, áreas por donde pasará la tinta y áreas que permanecerán bloqueadas.
Para realizar el stencil, primero se selecciona o diseña una imagen que pueda ser traducida a formas claras y contrastadas, evitando detalles demasiado pequeños o complejos que puedan perderse durante el corte o la impresión. Posteriormente, la imagen se imprime y se transfiere al material donde se elaborará la plantilla (papel resistente, acetato, cartulina o vinilo).
El siguiente paso consiste en recortar cuidadosamente las zonas por donde se desea que pase la tinta, utilizando bisturí o cuchilla de precisión. Durante este proceso es fundamental dejar pequeños puentes o zonas de unión entre las partes de la imagen, ya que estos mantienen la estructura del stencil y evitan que los fragmentos internos se desprendan. Estos puentes son una característica esencial de esta técnica.
Una vez elaborada la plantilla, el stencil se coloca sobre la malla serigráfica o directamente sobre la superficie a imprimir, fijándolo adecuadamente para evitar desplazamientos. Luego se aplica la tinta sobre la superficie y, mediante el uso de una rasqueta o racleta, se ejerce presión para que la tinta atraviese la malla y se deposite únicamente en las áreas abiertas del stencil.
Al retirar la plantilla, la imagen queda reproducida sobre el soporte (papel, tela u otro material), manteniendo el carácter gráfico fuerte y contrastado propio del stencil. Esta técnica es ampliamente utilizada en serigrafía artística, gráfica urbana y diseño gráfico, debido a su capacidad de producir imágenes directas, de alto impacto visual y fácilmente reproducibles.
El stencil, además de ser una técnica de reproducción, permite comprender principios fundamentales del diseño gráfico, la síntesis de la imagen, el manejo del positivo y negativo, y la planificación estructural de la forma, aspectos esenciales dentro del proceso de creación en serigrafía.




